Una memoria de Sigmund Freud... dice que las cosas al no ser eternas tienden
a desaparecer. Aún
así se vuelven
más valiosas, lo
que conduce a
la persona a
un estado de
luto al aceptar
el hecho de
que no son perdurables. Ejemplo
es la pérdida
de un amor
que se vuelve
insustituible. Al cual
se aferrará la
persona hasta que
ese periodo cese y
logré reemplazarlo por
otro igual.
Sigmund Freud, “Existencia Fugaz”, Lothar Khauth, et.al (Antología) La Formación del mundo moderno, México, CEMPAE, 1977.

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