28 de febrero de 2017

Jacarandas



En aquél pasaje empedrado
Donde solía recostarme por el agobio o cansancio

En otoño, rodeado de hojarasca
En verano, convertido en laguna
Se encontraba un árbol de unos treinta y cinco años.

Ha visto a tantos de nosotros,
Recolecta risas, planes, fracasos y besos

Tan seco por el invierno
Y por el olvido del jardinero

Sin embargo, sigue estoico ante el frío y el viento.
Llega febrero, acompañado de un adelantado florecimiento.

Le digo; "¡Espera! Aún no es el momento!"

Y florece...
Con premura.

Cubre el pasillo con su madurez y delicadeza.
Pisamos cada trozo de terciopelo
hasta que se funden con el concreto.

Y aunque la primavera se encuentre renovada
abril siempre se llevará consigo a la jacaranda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja tu comentario ^^